El Pudding de navidad
Agatha Christie
El Sr. Jesmond solicita los servicios del detective belga Hércules Poirot en la fecha de Navidad en Inglaterra , en Kings Lacey, una aristocrática casa muy
antigua.
Jesmond es un verdadero Lord inglés y su principal característica es la discreción.
El problema que se plantea a Poirot es la pérdida de un gran rubí que se le pierde a un príncipe extranjero que llega a Londres trayendo algunas de las joyas más valiosas de la familia para que el joyero Cartier las modernizara, ya que, estaba próximo a contraer matrimonio.
Este joven había salido a divertirse con una amiga a la que muestra el
famoso rubí y se lo presta para lucirlo por una noche. Mientras cenaban la
joven va al toilette para retocarse el maquillaje pero no vuelve y
desaparece definitivamente.
Jesmond desea que Poirot encuentre la piedra preciosa, le explica que su
alteza es muy joven y que sería muy triste que toda su vida quedase
arruinada por una indiscreción de juventud.
El rubí es muy famoso porque tiene una larga historia de dramáticos finales.
La Sra. Lacey presenta a Hércules Poirot a los niños de la casa: Bridget, Colin, Michael y Sarah. Ella tiene el plan de casar a Diana con David, pero éste está
enamorado de Sarah.
Los jóvenes van a una cervecería y Colin tiene la idea
de preparar la escena de un crimen para impresionar a Poirot, engañarlo y
burlarse de él.
Acuerdan hacer la escena el día siguiente a Navidad, mientras la sra. Lacey
decora la casa e invita a la misa de medianoche.
Cuando Poirot llega a su habitación encuentra un sobre encima de la
almohada con el siguiente mensaje: “No coma nada del pudding de ciruelas.
Quien le quiere bien”.
Llega el día de Navidad y todos disfrutan del gran banquete preparado
según la tradición inglesa, luego de comer dos pavos con distintos
acompañamientos llega la hora del postre que es el gran pudding, enorme y
flameante. Una de las características que tenía este postre es que cada uno
de los jóvenes ayudaba a batirlo y además se le colocaban algunos pequeños
objetos que tenían un significado especial, la señorita esconde el rubí en uno
de los moldes especiales que estaba destinado a usar en Año Nuevo, porque
a una de las cocineras se le cae el molde de porcelana que iban a utilizar y la
sra. Ross utiliza uno der los moldes especiales que estaba destinado para Año
Nuevo.
Poirot observa pensativo su plato mientras recuerda el mensaje sobre su
almohada, al comer encuentra el “botón de soltero”.
El coronel Lacey grita muy alterado porque le ha tocado un cristal rojo que
casi le parte una muela, Poirot lo observa y se lo guarda.
Al finalizar la comida Poirot va a la cocina a felicitar a la cocinera, la sra. Ross.
Allí se entera de que todos los jóvenes le dieron una vuelta al pudding y que
había hecho dos grandes y dos más pequeños.
Poirot le entrega un billete de 5 libras a la sra. Ross como agradecimiento por
su esmerado y prolijo trabajo.
El día de Navidad fue un día maravilloso para Hércules Poirot; al llegar la
noche se va a dormir, pero continúa dos horas despierto, de pronto siente
que alguien abre la puerta y entra sigilosamente e inspecciona sus cosas. El
detective sonríe y piensa “ Te has llevado una desilusión muy grande, ¿cómo
pudiste imaginar siquiera que Poirot iba a escuchar algo donde tú pudieras
encontrarlo?
A la mañana siguiente llegan Colin y Michael a golpear la puerta de la
habitación de Poirot, se notaban muy alterados, Colin le dice que ha
sucedido una cosa horrible :
Bridget está muerta tendida en la nieve, van afuera a examinar el cuerpo de
la joven y cuando Poirot anuncia que llamará a la policía, ellos no soportan la
idea y declaran que es una broma, pero ella no se levanta, entonces
Desmond le toma el pulso y ve que en una mano apretada está un gran rubí
rojo resplandeciente.
Entraron todos a la casa y el mayordomo Perevell les sirvió una humeante
taza de café. Mientras saborean el café Poirot les cuenta una pequeña
historia: se trata de un príncipe extranjero que llega a Londres trayendo una
joya muy antigua que había pertenecido a varias generaciones de su familia.
Estaba comprometido para casarse pero antes hace un viaje a Paris para
que el joyero Cartier modernizara algunas para ofrecérselas a su novia.
Conoce a una joven muy atractiva y la lleva a cenar a un restaurant muy
lujoso y mientras cenaban ella se levanta para ir al toilette y no vuelve a
verla nunca más.
Esta joven se junta con un amigo de dudosa reputación y turbios negocios
que está invitado en casa de los Lacey.
El abuelo tenía en la boca el verdadero rubí y el señor Lee Worthey se
muestra muy nervioso y se ofrece para ir en busca de la policía. Poirot les
explica que la policía no llegará porque Lee tiene avión propio para salir de
Inglaterra Poirot le entrega el rubí a Bridget e invita a los jóvenes a la
biblioteca de la casa para entender el misterio. Miran por la ventana y no se
ve ningún cadáver, tampoco llega Lee Wortley.
Poirot les relata que se entera del plan de los jóvenes porque estaba en la
biblioteca y ellos afuera discutiendo y hablando fuerte sin darse cuenta y él
escucha todo el plan.
¿Quién había escrito el mensaje que encontró en la almohada?
Se fija en una jovencita rubia que está limpiando el piso, le dice que ella es
Annie Bates.
Lee Worthey y su amiga, que se hacía pasar por su hermana, había
escuchado los planes que tenían.
Poirot le agradece muy emocionado por su buen corazón le promete un
regalo a lo que ella responde que le gustaría una polvera.
Por Consuelo Sánchez R.